Extracto de « Días de destierro en Hendaya »
de Miguel UNAMUNO
I. Preludio
Al fin me despierto una mañana aquí, en Hendaya, frente a mi España, y me sacudo
esta terrible modorra que amenazaba hundirme en perlesía el alma. «No, esto no puede
continuar así -me digo-; es menester, Miguel, que vuelvas a tu antiguo campo del
espíritu, que eches el alma a pedazos, que no te consumas en esas ansias de desquite
de dignidad. Hay otra vida, no fuera, sino dentro de la vida de combate. Ahí tienes
a tus buenos, a tus fieles lectores de Caras y Caretas, que hace meses te aguardan.
Charla con ellos-por escrito, ¡claro!-, y charlando con ellos olvídate del porvenir.»
Y he aquí, mis buenos, mis fieles lectores de Caras y Caretas, por qué he vuelto
a tomar la pluma de las íntimas confidencias, de las visiones pasajeras, que quiero
fijar y clavar con ella para eternizarlas; esta pluma de dulzura, dejando la otra,
la de acero y amargor.
¡Pluma! ¡Ah, si fuese siempre pluma, pluma de ave, pluma de volar! Es que de ordinario
es aguijón de acero. La tengo tan hecha a picar, a pinchar, a desgarrar... Pero ahora
aquí, desde Hendaya, en la frontera franco-española y en mi dulce nativo solar vasco,
en este solar en que se respira una varonil niñez colectiva, ahora aquí quiero, sacudiendo
la terrible murria de estos meses de prueba, volver a encontrar para vosotros, lectores
de mi alma-quiero decir los que sabéis leer en mi alma, los que leéis mi alma, que
es la vuestra, -volver a encontrar aquel que fui, aquel que os fui. No quiero olvidar
el pasado, quiero olvidar el porvenir.
¡Olvidar el porvenir!... Ya sé, ya sé que los que hablan de mis paradojas dirán que
esto de olvidar el porvenir es una de ellas, y tan absurda como sería hablar de desesperar
del pasado. Y sin embargo, amigos antiparadojistas, se recuerda el porvenir y se
espera el pasado. Y yo quisiera olvidar el porvenir que preveo para mi patria.
Esto al menos no es París, no es aquel París donde añoraba la sierra coronada de
nieve, el páramo desnudo y huesoso, la mar, eterna niña maternal y gigante..
…